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Mons. Antúnez: “Que el Señor suscite en nosotros actitudes fundamentales del diálogo: escucha, conversación, respeto al otro, valorización de su mirada y la capacidad de crecer en generosidad”

Compartimos la reflexión de Mons. Fabián Antúnez SJ, Obispo de la Diócesis de San José de Mayo, en este Domingo 18 de setiembre de 2022 (XXV Domingo del tiempo durante el año), en el programa “Momento de reflexión” de Radio 41 AM 1360.

Un saludo muy grande para toda la audiencia. Desde Roma, donde estoy participando del curso de formación para los nuevos obispos que lleva como título el del anuncio del Evangelio en un tiempo de cambio de época, después de la pandemia. Y cuál es el servicio que los obispos podemos brindar en este contexto. Somos casi 190 de todos los países, de todos los continentes, lo cual nos presenta la belleza, la universalidad de la Iglesia, la riqueza de cada uno de los contextos sociales, políticos, económicos, religiosos. El desafío del encuentro común compartido desde el diálogo, desde la conversación espiritual, desde el discernimiento de aquello que el Espíritu Santo esta hoy hablando a nuestra Iglesia, desde este camino sinodal que el Papa nos invita a vivir.

Podemos continuar caminando juntos también, sintiendo que en cada uno de nosotros el Espíritu va suscitando diversas mociones, que es bueno ponerlas para el bien común de la Iglesia. Esto supone una atención delicada, una escucha al corazón del otro, un crecer en la conversación espiritual, un salir de la propia verdad, del propio amor, querer interés para ir al encuentro del otro. Todo esto lo hemos ido viviendo a lo largo de estos días aquí, en este curso de formación. Pero es este el reflejo de lo que el Papa nos invita a vivir como Iglesia.

Ojalá que la Palabra de Dios, que es esa Palabra que va venciendo nuestras resistencias, que va ayudándonos desde la compasión, que el Señor Jesús nos invita a vivir, a caminar hacia la cercanía afectiva y afectiva en el encuentro con el otro. Siga suscitando entre nosotros este espíritu de búsqueda de esta Iglesia que sale a buscar, a encontrarnos, a construir juntos desde la diversidad de lo que somos, desde la diversidad de nuestras historias, desde la diversidad de nuestras experiencias vitales. La presencia de Dios en medio nuestro.

El evangelio de este Domingo nos coloca delante la imagen de que no podemos servir a dos señores, que tenemos que elegir en la vida, que tenemos que caer en la cuenta de qué es lo que mueve en definitiva nuestras acciones, cuáles son nuestras prioridades, qué es lo que en definitiva está en la jerarquía de valores como fundamental, como sustancial, a que le entregamos el corazón. En definitiva, vamos a ir pidiendo la gracia de que el Señor siga purificando nuestra intencionalidad, nuestra sensibilidad, nuestros deseos, nuestras opciones, nuestras prioridades, para que Él sea cada vez más el centro de nosotros, para que cada vez lo dejemos entrar más en lo profundo de nuestro corazón, para que salgamos de este ego que muchas veces nos lleva a la absolutización de nuestra mirada, de nuestra imagen, que nos lleva a la soberbia, al autoritarismo y a tantas dimensiones de vivir nuestro liderazgo, cada uno en lo que nos toca, que no ayudan, en este tiempo de sinodalidad que la Iglesia nos invita a vivir.

Vamos a pedir entonces la gracia de que el Señor nos siga ayudando en la conversión del corazón a dejarlo entrar cada vez más profundamente. Que suscite en nosotros las actitudes fundamentales del diálogo que es la escucha, que es la conversación, que es el respeto al otro, que es la valorización de la mirada del otro, que es la capacidad de crecer en generosidad. En tender juntos redes, en construir este común relato desde la verdad personal de cada uno de nosotros, de lo que el Espíritu va trabajando en cada uno de nosotros. Pidamos al Señor que nos siga acompañando, nos siga bendiciendo como Iglesia, que siga suscitando en nosotros la fecundidad y pidamos para ello su bendición el que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.