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Con gran concurrencia se celebraron los 100 años de la Capilla ‘Santa Regina’ de Paraje Pintos

De ECOS Regionales

La historia hizo resurgir el sentimiento de pertenencia de una comunidad

El lunes 18 de mayo, fue un día muy especial para la comunidad de ayer y de hoy del paraje Pintos, ubicado en la 5ta. Sección del departamento de Flores. La Capilla ‘Santa Regina’ conmemoró sus 100 años y ese fue el motivo para que gran cantidad de gente, no solamente del lugar, sino de Puntas de San José -zona solo separada de Pintos por el camino vecinal que conduce a establecimientos rurales- y de otros territorios de esta región del país se sumaran a la importante celebración.

También compartieron la jornada de fiesta autoridades departamentales, encabezadas por el Intendente Lic. Diego Irazábal y Presidenta de la Junta Departamental Prof. Cecilia Núñez, directores y asesores de la comuna y representantes de comunidades parroquiales de Trinidad.

Desde muy temprano de ese día -coincidente con la fecha de un nuevo aniversario de la Batalla de Las Piedras y Día del Ejército Nacional- los vecinos comenzaron a movilizarse para dejar a la Capilla ‘Santa Regina’ acondicionada en su interior y exterior acorde con la celebración centenaria. Allí estuvieron los que viven en la zona y aquellos que nacieron y se criaron en el lugar, pero que desde hace muchos años están diseminados por otras capitales y localidades del Uruguay.

El viejo y remozado altar de madera dura estaba allí como siempre, luciendo con mantel blanco sosteniendo símbolos de la Iglesia Católica, arreglos florales y los elementos indispensables para la celebración eucarística que presidiría en la tarde el Obispo Diocesano Mons. Fabián Antúnez junto al Padre Gustavo Rebón. Detrás del altar las imágenes de Jesús, de la Virgen María y Santa Regina, cuyos tamaños sobresalían notablemente en el interior esta Capilla que ha sobrevivido a varios temporales, el último ocurrido en el año 2023 donde los vientos huracanados volaron los techos y destruyeron puertas y ventanas.

Esos mismos vecinos que ayer estuvieron celebrando, fueron capaces de “poner de pie” nuevamente a esta histórica Capilla, con la ayuda de productores, peones, jóvenes y ancianos que impulsaron una colecta popular para recaudar fondos destinados a reconstrucción de este símbolo de la comunidad católica. Fue posible por la enorme adhesión que la campaña tuvo del pueblo de Flores, de instituciones como la Intendencia y de otros coterráneos que hicieron llegar sus donaciones desde otros lugares del mundo.

Así estaba presentada la Capilla ‘Santa Regina’. Todas las opiniones fueron de elogios y de admiración hacia el estado de conservación de este templo que, seguramente, rememora en sus viejas paredes y en la Cruz que se eleva como vigía desde el mojinete, una historia cargada de vivencias y de emociones.

Un día inolvidable

La invitación para el acto de conmemoración establecía la hora 15:30; los caminos que conducían a la Capilla se poblaron mucho antes de gente que se acercaba a pie si el trayecto a transitar era corto, a caballo o en vehículos de todo tipo.

A la hora 15:00 los jinetes que habían partido desde Trinidad el día anterior para acompañar la celebración -luego de hacer noche en Cerro Colorado y mediodía del 18 en el establecimiento ‘La Palma’ de Sucesores de Raúl Pepe- se prepararon unas diez cuadras antes de la Capilla, y cuando fue la hora señalada los pingos comenzaron a moverse a paso cansino. Una joven con vestimenta gauchesca  -Salomé Borges- portaba entre sus brazos la estatua de la Virgen, y delante de los caballos un grupo de vecinos abría la marcha.

La llegada de los jinetes fue festejada con aplausos por la gran concurrencia. En la puerta de la Capilla los esperaban Mons. Fabián Antúnez y el Padre Gustavo Rebón, siendo el cura párroco de las Parroquias de Luján y de la Santísima Trinidad quien recibió la estatua que sería luego colocada en el altar.

El Obispo Diocesano trasmitió su mensaje a la casi veintena de jinetes que participaron de la “patriada”, adhiriéndose a la celebración centenaria, agradeciéndoles el gesto de llegar a caballo para tomar parte del acontecimiento.

Palabras para la Capilla ‘Santa Regina y comunidad presente

Fue precisamente la joven Salomé Borges la que expresó su sentimiento en nombre de la comisión organizadora y de la comunidad de la zona.

“Hoy nos reúne un momento muy especial y profundamente significativo: la celebración de los 100 años de la querida Capilla Santa Regina, en Paraje Pintos. Un siglo de historia que representa mucho más que el paso del tiempo; representa la unión de generaciones, la fe de un pueblo, las tradiciones compartidas y el esfuerzo de tantas personas que, con dedicación y cariño, hicieron posible que este lugar tan importante continúe vivo hasta el día de hoy”, manifestó al comienzo de su oratoria realizada frente a la Capilla.

“Durante estos cien años, la Capilla Santa Regina ha sido testigo de innumerables momentos que forman parte de la vida de nuestra comunidad. Aquí se compartieron alegrías, encuentros familiares, celebraciones religiosas y también momentos difíciles en los que la fe y el acompañamiento mutuo fueron fundamentales. Cada pared, cada recuerdo y cada celebración guardan una parte de la historia de quienes han pasado por este lugar y han dejado su huella”, destacó la joven.

“Este aniversario no solo nos invita a recordar el pasado, sino también a valorar el presente y a renovar el compromiso de seguir cuidando y acompañando a nuestra Capilla para que continúe siendo un símbolo de unión y esperanza para las futuras generaciones. Queremos expresar un agradecimiento muy especial a todas las personas que participaron y acompañaron en la marcha realizada en honor a estos 100 años. Gracias a quienes recorrieron el camino a caballo, a quienes llegaron en vehículos, a quienes caminaron y a todos los que, de una forma u otra, se hicieron presentes para compartir esta celebración tan importante. La emoción, el respeto y el compromiso demostrados por cada uno hicieron de esta jornada un momento inolvidable para toda la comunidad”, resaltó Salomé Borges.

Agregó seguidamente: “Agradecemos también a quienes colaboraron en la organización, ayudaron en cada detalle y trabajaron con dedicación para que todo saliera de la mejor manera. Detrás de cada evento hay muchas manos solidarias y personas dispuestas a ayudar, y eso merece ser reconocido y valorado. Del mismo modo, queremos agradecer a todas las familias, vecinos, amigos y personas que acompañaron desde distintos lugares, ya sea con su presencia, con mensajes de apoyo o con buenos deseos. Cada gesto de cariño demuestra el gran significado que tiene la Capilla Santa Regina para todos nosotros”.

“Celebrar 100 años es celebrar la historia de un pueblo unido por sus valores, sus tradiciones y su fe”, afirmó la joven visiblemente emocionada, al tiempo de remarcar que  celebrar esa historia “es recordar a quienes ya no están, pero que fueron parte fundamental de este camino, y también es mirar hacia adelante con la esperanza de que las nuevas generaciones continúen manteniendo vivo este legado tan importante”.

“Que esta celebración quede guardada en el corazón de todos como un recuerdo de unión, respeto y comunidad. Y que la Capilla Santa Regina continúe siendo, por muchos años más, un lugar de encuentro, fe y esperanza para Paraje Pintos”, culminó diciendo Salomé Borges.

Homenaje a la Capilla y celebración eucarística

Los actos continuaron con el descubrimiento de un cartel, cuya inscripción rinde homenaje al ‘santuario’ de Santa Regina: “1926 – 1926: Un siglo de nuestra Capilla, siendo refugio de paz y encuentro”.

Posteriormente se invitó a la concurrencia a participar de la concelebración eucarística por parte de Mons. Antúnez y Padre Rebón. La Capilla se vio desbordada, por lo que hubo que escuchar la palabra del Obispo “como se pudiera”.

Recordó en su homilía parte de la historia de la zona, contada precisamente por lugareños y recogida en publicaciones parroquiales. Evocó las experiencias vividas, los fenómenos climáticos que destruyeron más de una vez gran parte de la edificación, y valoró el esfuerzo de la comunidad para volver a dar vida a esta Capilla de Pintos.

Mons. Fabián Antúnez centró su mensaje en el amor, y a la necesidad de promoverlo en un mundo cada vez más complejo y violento. (Ver información aparte).

Terminada la misa jinetes que intervinieron en la marcha entregaron al Obispo Diocesano la bandera que identificó a la cabalgata, en la que se inscribe el nombre de la Capilla fundada en 1926.

La fiesta culminó con una reunión de camaradería, donde los numerosos presentes compartieron diversidad de productos caseros y refrescos, para cerrar una jornada memorable para el departamento de Flores, y particularmente para quienes han estado siempre pendientes de la vida de la Capilla ‘Santa Regina’.

Mons. Fabián Antúnez: “El desafío es que estos no sean lugares olvidados”

El Obispo Diocesano, Mons. Fabián Antúnez, admitió a los periodistas que “no había tenido la gracia de conocer este Capilla, es por tanto la primera celebración que tengo aquí y ya vieron la cantidad de gente que se ha sentido invitada y congregada de diferentes lugares. Quizás algunos han tenido historia con esta Capilla o ha sido para ellos significativa, y para otros también una oportunidad de celebrar esta restauración de unos años atrás, donde ha habido un esfuerzo mancomunado tanto del Estado, de la Iglesia y los vecinos”.

“Es precioso lo que hemos vivido, lo que estamos viviendo, y ojalá que este sea el lugar -como algunos lo reconocían aquí- de encuentro, de compartir, de reflexionar juntos, de celebrar la fe”, expresó.

“Son 100 años de vida de un campo que con el tiempo se nos ha despoblado, pero este lugar sigue siendo significativo. Ya lo vimos en la convocatoria que ha tenido, y ojalá que siga siendo eso, un lugar de vida. Necesitamos de espacios, de lugares que nos congreguen, que nos nucleen y que nos ayuden también a cada uno a salir más del aislamiento, a crecer en fraternidad, a soñar cosas juntos, a celebrar la fe para los que son creyentes. Así que me siento muy feliz de conocer el lugar, de celebrar aquí con la comunidad”, agregó Mons. Fabián Antúnez.

“El desafío es que estos no sean lugares olvidados; que la Iglesia los recuerde y los siga haciendo vivos. Que no se viva simplemente del recuerdo del pasado, sino que se siga buscando hoy y hacia adelante estos espacios comunitarios”, afirmó.

Haciendo referencia al mensaje de su homilía, de “aprender a amar”, destacó que “ese es el gran desafío. Vivimos tiempos complejos como humanidad. En tantos lugares la guerra, la violencia y el poder parecieran tener la última palabra. Nos hemos olvidado del ser humano, del prójimo, de la necesidad de la compasión, de crecer en la capacidad de amar”.

“A la vida venimos para amar, para crecer en esa capacidad de amar y deseo que estos momentos, estos lugares, estas celebraciones nos ayuden a recuperar la memoria si la hemos perdido, y a seguir amando si estamos en el rumbo”, subrayó el Obispo Diocesano.

Padre Gustavo Rebón: “Acá permanece el sentido de pertenencia al lugar”

El Padre Gustavo Rebón reflexionó sobre el acontecimiento, señalando que “es una alegría muy grande ver tanta cantidad de gente que ha venido de diferentes lugares, pero que de alguna manera han ‘pasado’ por acá, que han tenido algún vínculo con el lugar y con la Capilla”, al tiempo de agradecer a las autoridades su presencia y el gesto de los integrantes de la caballería gaucha que llegó hasta el Paraje Pintos a celebrar tan distinguido aniversario.

“Ha sido un momento muy lindo el vivido hoy; la historia de la Capilla ha tenido sus vaivenes, ha pasado por momentos muy gloriosos en que reunía a mucha gente, según la crónica antigua. Cuando se fundó la Capilla en este lugar vivían más de 500 personas y hoy en día la zona está despoblada, pero de todos modos queda un sentido de pertenencia, que lo vivido pertenece a su historia”, puntualizó el cura párroco.

Remarcó su alegría de participar de este encuentro y agradeció el esfuerzo realizado para restaurar la Capilla, la cual “es muy valiosa para nuestra gente, para aquella que quiere este lugar”.