Carlos Molina fue ordenado diácono

Una gran fiesta vivió la comunidad diocesana en la jornada de este Domingo 23 de marzo de 2025 (III Domingo del tiempo de Cuaresma) en la celebración de la Eucaristía con rito de ordenación diaconal del seminarista Carlos Washington Molina De León. Mediante la imposición de manos y la plegaria de ordenación Mons. Fabián Antúnez SJ, Obispo de la Diócesis de San José de Mayo, ordenó diácono
-camino al sacerdocio- a Carlos Molina en la Basílica Catedral y Santuario Nacional de San José.
De la misma participó una gran cantidad de fieles de todos los rincones de la Diócesis, entre ellos un grupo numeroso de Trinidad y de la zona de Delta del Tigre, de departamentos y Diócesis vecinas y se destacó una importante delegación del Cottolengo Femenino Don Orione junto a varias religiosas de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, que tienen su apostolado en la ciudad de Montevideo.
Esta celebración se dio en el marco del mes dedicado a san José, nuestro santo patrono y en las vísperas de los 150 años de la bendición del templo actual de la Parroquia Catedral de San José (1875-2025), hoy Catedral, Santuario Nacional y Patrimonio Histórico Nacional, en la capital departamental.
En la tarjeta de invitación que se ha distribuido por diferentes vías, se puede leer la frase del evangelio según san Juan, que Carlos ha elegido para su ordenación diaconal: “Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús” Juan 8,11.
“Hoy nuestra familia diocesana se reúne en su Catedral, Iglesia madre de la Diócesis que peregrina en San José y Flores. Celebramos 150 años de la inauguración de este lugar sagrado, esta casa de oración, que es signo visible de la Iglesia de piedras vivas que somos todos los bautizados” expresaba al inicio la guía de la celebración.
Este acontecimiento nos invita a mirar con agradecimiento la historia de nuestra Diócesis y tantas personas que han sembrado la semilla de la fe en nuestras tierras. De manera especial, Dios bendice hoy la vida de nuestra diócesis con la ordenación diaconal del seminarista Carlos Molina, oriundo de la ciudad de Trinidad, vocación nacida en esta Iglesia diocesana y para su servicio, invitaba la guía.
LITURGIA DE LA PALABRA
El comienzo de este momento en la celebración se dio con la lectura de Margarita, de a comunidad de la Parroquia Santísima Trinidad, que leyó la lectura del libro del Éxodo 3, 1-8a. 10. 13-15. El salmo 102 fue cantado por Daniel y su hija Josefina. “El Señor es bondadoso y compasivo”. Andrés, compartió la lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 10, 1-6. 10-12. El Diácono Joaquín, de la Arquidiócesis de Montevideo proclamó el Evangelio, tomado del Evangelio según san Lucas 13, 1-9.
Luego de la lectura del Evangelio, dio inicio el “Rito de Ordenación Diaconal”
ELECCIÓN DEL CANDIDATO
El P. Jorge Techera, cumplió hace poco sus 60 años de sacerdote y que en la actualidad acompaña a los futuros sacerdotes en el Seminario interdiocesano Cristo Rey, referente en este camino para Carlos, es quien llama al candidato “Acérquese el que va a ser ordenado diácono: Sem. Carlos Washington Molina De León”, a lo que el elegido responde: “Aquí estoy”, acercándose al Obispo que se ubicaba frente al altar.
PETICIÓN DE LA ORDENACIÓN
Carlos ubicado frente a Mons. Fabián Antúnez, quien intervino es el rector del Seminario Mayor Interdiocesano Cristo Rey, el P. Guillermo Buzzo quien pidió al obispo la ordenación de Molina “Querido Padre, la santa Madre Iglesia pide que ordenes diácono a este hermano nuestro”, a lo que continúa un diálogo de preguntas del obispo y respuestas del P. Guillermo sobre el pedido de ordenación.
HOMILÍA
“Nos reunimos como comunidad para dar gracias al Señor por la vocación de Carlos, por la fidelidad de Dios, por su misericordia y por su respuesta. Nos mueve la gratitud a quienes han sido rostro concreto del Señor en su historia, para quienes lo han acompañado en el seminario, por su familia, amigos y compañeros que hoy somos invitados renovar nuestro compromiso de amar, cada uno en la propia vocación”, comenzó diciendo el obispo de San José de Mayo, Mons. Antúnez.
En su reflexión hizo un repaso por aquellas personas significativas en la vida y vocación de Carlos “el testimonio silencioso de la hermana Rosalía de las Hermanas de Cristo Rey, la figura del P. Ferrero en Trinidad y recientemente P. Jorge Techera que con su testimonio, cercanía, amistad continuó inspirando la entrega sacerdotal de Carlos”, expresó.
Referido al pasaje bíblico que se leyó en la Primer Lectura (Éxodo 3, 1-8a. 10. 13-15), Mons. Antúnez comentó, que como Moisés que en “su corazón de hombre contemplativo fue amasando esta historia de dejarse transformar por el Señor” y añadió “Carlos es una persona de cercanía, de escucha, de sensibilidad para el encuentro interpersonal y para tejer vínculos en el ‘mano a mano'”. “Una imagen bella que puede reflejar el pastoreo de Carlos es el de “tender puentes”, construir fraternidad, crear espacios de consolación sencillos en la comunidad”, manifiestó el obispo.
Refiriéndose a parte de su vida como oficial de la Policía, Mons. Antúnez comentó que “como Moisés Carlos sintió en su vida la necesidad de ‘liberar el corazón humano de tantas formas de apego’. Eso es lo que lo movió a abandonar su vocación de servicio en la policía y caminar en la entrega del sacerdocio”.
“Deseo que Dios te conceda la gracia, de seguir viviendo los vínculos humanos desde abajo, con actitud del servidor que ayuda a crecer al otro, que le permite abrirse, comunicarse y sanar heridas”, es el deseo que expresó en un tramo de su homilía Mons. Antúnez para Carlos.
En referencia al lema que ha elegido, el obispo hizo esta reflexión “Tu lema nos remite al respeto profundo del Señor por la persona humana: ‘Yo tampoco te condeno’, es lo que dice Jesús a la mujer en la escena de la acusación de los hombres religiosos de su tiempo.
“¡Cuánto deseo que jamás negocies la misericordia, que va íntimamente unida a la verdad, que sabe de paciencia frente a los demás, que conoce que la vida es proceso, que sabe que caminamos los seres humanos tratando de integrar los claroscuros de la existencia!”
“Tu ordenación, en efecto ocurre en este contexto del año jubilar que nos invita a entrar en la lógica compasiva de Dios, ser puente para que otros puedan encontrar el bálsamo del consuelo que necesitan. Que bello es mirar al otro con esperanza, con ilusión, con asombro, con amor…” manifestaba el Obispo al referirse al Año Jubilar que la Iglesia está invitada a vivir en este 2025 y que lleva por lema “Peregrinos de Esperanza”.
Al final de su Homilía, el obispo de la Diócesis de San José y Flores, pide la intercesión de la Virgen María y de su esposo san José, en este mes que celebramos su fiesta “Todos nos confiamos a su maternal protección y a San José para que bendiga tu ministerio diaconal en nuestra diócesis”
PROMESAS DEL ELEGIDO
Concluida la homilía, Carlos se puso de pie ante el Obispo, quien lo interrogó de la siguiente manera: “Antes de acercarte a recibir el Orden del diaconado manifiesta delante de la comunidad tu propósito de recibir este ministerio”, a lo que continuó con una serie de preguntas y un diálogo entre Mons. Antúnez y Carlos.
Luego, Carlos se acercó a Mons. Fabián y, arrodillado delante de él, puso sus manos juntas entre las manos del Obispo, quién le preguntó: “¿Prometes respeto y obediencia a mí y a mis sucesores?, se escuchó la respuesta afirmativa de Carlos y el Obispo añadió “Que Dios complete y perfeccione la obra que Él mismo ha comenzado en ti”.
SÚPLICA LITÁNICA (Letanías)
Luis Salsamendi, entona las “letanías de los santos” pidiendo la protección de todos los santos para Carlos Molina que es ordenado “diácono en tránsito” camino al sacerdocio en esta celebración. Este momento fue acompañado por toda la comunidad y donde quien será ordenado se postra en el suelo.
IMPOSICIÓN DE MANOS Y PLEGARIA DE ORDENACIÓN
Uno de los momentos centrales de la celebración de Ordenación es la imposición de manos y la Plegaria de Ordenación, definidas como el corazón del rito de la ordenación diaconal. “Dios Padre dona su Espíritu Santo para que Carlos pueda vivir el ministerio de Cristo servidor. “Participemos de este momento en silencio y profunda oración”, es lo que pedía la guía en ese momento.
La extensa Plegaria de Ordenación, expresa diferentes pedidos de protección y cuidado para quien ha sido elegido para el ministerio del Diaconado, con una de sus frases más significativas “ENVÍA SOBRE ÉL, SEÑOR, EL ESPÍRITU SANTO, PARA QUE FORTALECIDO CON TU GRACIA DE LOS SIETE DONES, DESEMPEÑE CON FIDELIDAD EL MINISTERIO”
IMPOSICIÓN DE LA ESTOLA Y LA DALMÁTICA
Algunas personas acercaron los ornamentos propios del Diácono. La mamá de Carlos, Rosa y chicas del Cottolengo Femenino Don Orione junto a las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, acercaron los ornamentos la dalmática y la estola. Los sacerdotes Jorge Techera y Sergio Pinto impusieron las mismas a Carlos.
ENTREGA DEL EVANGELIARIO
Una vez revestido con la vestimenta propia de los Diáconos, Carlos se acercó al Obispo, se arrodilló delante de él, quien le hizo entrega del evangeliario (que contiene los libros del Evangelio), diciendo: “Recibe el Evangelio de Cristo del cual eres mensajero. Cree lo que lees, enseña lo que crees, y practica lo que enseñas”.
SALUDO DE PAZ
Por último el Obispo le da al ordenado el abrazo de la paz. Lo mismo hacen los diáconos presentes, pasan a darle el abrazo de paz y dan la bienvenida al nuevo diácono en el cuerpo diaconal.
Carlos, que ya ha sido ordenado Diácono se dirige al lugar que le corresponde en el presbiterio, a la derecha del Obispo y continúa la celebración como de costumbre.
Le corresponde al nuevo diácono la invitación al pueblo de Dios al saludo de paz y la despedida de la celebración.
Luego de concluida la Eucaristía en la Catedral, se compartió un brindis en el Hogar Católico.









