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Teresita Martínez (catequista): “Lo primero es la familia después servir a los demás”

Entrevista: Tomás Puerto
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Las condiciones de vida de las mujeres rurales están muy asociadas al trabajo y a ciertas dimensiones de la pobreza. El hecho del aumento de los hogares con jefatura femenina y de mujeres que viven solas permiten concluir que esta realidad las ubica como población más vulnerable. La mujer siempre trabajó en tareas productivas en el campo, trabajo que tradicionalmente careció de reconocimiento social y fue incluso poco valorizado, tornándolo invisible. Las sucesivas crisis económicas volcaron a la mujer a sumar más horas a lo productivo, así como a buscar estrategias alternativas para aumentar los ingresos familiares. Pese a que las mujeres tienen igual o mayor educación que los hombres, las que   trabajan lo hacen en muchas  tareas peor calificadas y por tanto peor remuneradas.

”Cuando tenía diez años de casada recién quedé embarazada. En mi casa hacía todo. Cocinaba, plantaba la verdura. Vivíamos en un campo de un tío de mi esposo. Plantábamos el maíz a “dedo” sacando los granos de un semental. Al tiempo él, falleció y quedé sola con mi hija. Recuerdo que ella   ordeñaba al par mío. La leche se llevaba a la cooperativa, que quedaba un kilómetro. Al regresar en el carro, Rosario, se cambiaba, tomaba la bicicleta y recorría una legua para llegar a la escuela.”

La Educación Rural recibe a diario más de 17.050 alumnos, quienes son atendidos en más de 1.118 escuelas categorizadas como rurales, dado que existen muchas otras escuelas que se sitúan en zonas rurales pero las mismas trabajan bajo otras modalidades, como por ejemplo, de Tiempo Completo.

“Voy poco a esa zona. Fui con el P. Severino en el Día de los Difuntos. El cura preocupado en la Misa preguntó “porqué tantas mujeres y un solo hombre”. “Qué me dice Teresita, usted que fue catequista acá?

– “Esa es la realidad que se vive ahora”, respondí.

– Cuál era la realidad a los siete años de su vida en Bifurcación?

– Muy distinto…el sacerdote iba una vez por año. Ese momento se aprovechaba para las primeras comuniones. Con doña Maruja Cabrera y los vecinos  se preparaba un galpón de piso de tierra, con  bancos largos. En el mes de noviembre se celebraba  la santa Misa. Ahí tomé mi primera comunión. A los doce años comencé mi vida activa en la  iglesia. Recuerdo que pegado a mi casa falleció Don Antonio Bentacor. El velatorio fue en su domicilio, como se estilaba en esa época.

– “Niña te animas a rezar el Rosario? Preguntó una vecina.

– “Le dije que sí…Con un librito, me ayudaba para saber los misterios “

Hablando de libritos recordó uno “el libro verde”. Con él se enseñaba el catecismo. Un sacerdote Belga, Andrés, llegó a Estación González. El me pide que tome el catecismo para niños.  A los veinte siete años contraigo matrimonio y paso a vivir en Fagina. Ahí conocí a Rosa Romero y a Felipa Revetria de Romero.

En 1988 fallece su esposo y Teresita queda sola con su hija de nueve años en la mitad del campo.

“Hubo que repensar la vida. Vender lo movible y arrendar el campo. Rosario termina la escuela en la Nº 37 de Panta y se vienen para el pueblo a continuar sus estudios en el Colegio del Huerto. Compro esta casita en la que vivo. Ya hace 29 años”.

La llegada a  una ciudad   genera problemas y  hace difícil  planificar un futuro.  Alejarse del lugar en donde uno se crió y dejar atrás a todo lo querido   resulta algo muy impactante.

En el año 1966 el Padre Palermo envía a Teresita a Tacuarembó junto con Delia Díaz a preparase en catequesis. Integró el grupo Shaloom que dirigía la Profesora Estela Degiovángelo. Cantaba en la misa de diez los domingos.

“Recuerdo que íbamos a los campamentos de Kiyú con Michel Prince donde se juntaban todos los movimientos de la parroquia a  pasar juntos unos días”

¿Por qué una pastoral rural misionera?

Hay que partir del reconocimiento de la labor ejemplar de tantos sacerdotes que de manera sencilla y callada han sido los que han mantenido, y trasmitido la fe   Muchos de ellos han sido los que han encarnado la dimensión social de la fe en las realidades económicas, que hay en el pueblo ¡cuántas cooperativas del campo y sindicatos cristianos los tienen a ellos como fundadores o animadores!

La catequesis es la educación ordenada y progresiva de la fe de niños, adolescentes y adultos. Es un permanente caminar hacia la plenitud de la Revelación que Dios hace al hombre en Jesús.

Teresita recuerda la apertura del P. Palermo –señalando – que el “dejar hacer”   tiene un gran valor porque  reconoce al laico por lo que da,  por lo sabe y por lo que dice. El P. Nelson, como párroco- formó el equipo diocesano de catequesis rural lo que permitió conocer la realidad y necesidades de los catequistas en su contexto en el departamento. En el 2002 el P. Nelson nombra los ministros y forma las comunidades parroquiales.

– “Integro una comunidad que nos reunimos todos los lunes y cumplo con el ministerio de la Comunión, el ministerio de la Esperanza y el Social.  Fuimos instituidos por el Obispo Galimberti.”

–  Todos los días participa de la Misa?

–  Sí, claro…no olvides que antes veía un sacerdote una vez al año en Bifurcación y luego en Fagina una vez al mes. Al llegar al pueblo me dije tanto que esperaba para recibir al Señor hoy lo hago todos los días, para mi  es una necesidad.

–  Teresita cuénteme alguna anécdota de las tantas visitas que realiza

–  “Una vez una señora me dijo – “la estaba esperando porque quiero confesarme-”

–  “No puedo hacerlo porque no puedo perdonarla. No soy sacerdote.

–  “Yo le tengo mucha confianza y se lo tengo que decir”

–  Diga. Que le pido a Dios por usted… la señora así lo hizo.

Más adelante apuntaba que había trabajado con los cuatro obispos, Monseñor Baccino, Monseñor Seijas, Monseñor Galimberti y ahora con Monseñor Fajardo.

Vino a su memoria una reunión en Juan XXlll  que luego de la misma estando en la cocina entró  Galimberti y me dijo

– “Deja que friego yo”

– Monseñor usted….?

– Si…yo

– y … fregó  toda la loza

En su charla reflexionó sobre la participación que deben tener  los laicos en las resoluciones que se van a tomar.

En una reunión de ministros uno de ellos dijo “tenemos derecho a saber lo que se va hacer y que hacen los demás grupos”.

Otra cosa que me gustaría que se trabajara es la franja de laicos que comprende entre los treinta  y cincuenta años para que participen de la Misa y demás actividades de la parroquia, porque es el futuro que va a quedar.

–  ¿Porqué se llama Teresita?

– En la noche al rezar y pedir por todos los enfermos invoco a Santa Teresita. Llevo ese nombre por la devoción que mi madre tenía hacia la santa, por lo tanto mi hija también se llama Rosario Teresita.

Santa Teresita (Alenzón, Normandía; 2 de enero de 1873-Lisieux, Normandía; 30 de septiembre de 1897) fue una religiosa carmelita descalza francesa declarada santa en 1925 y proclamada Doctora de la Iglesia en 1997 por Juan Pablo II por la solidez de su sabiduría espiritual, inspirada en el Evangelio, por la originalidad de sus intuiciones teológicas, en las cuales resplandece su eminente doctrina, y por la acogida en todo el mundo de su mensaje espiritual, difundido a través de la traducción de sus obras en una cincuentena de lenguas diversas.

¡Qué grande es el poder de la oración! Se diría que es una reina que en todo momento tiene acceso directo al rey y puede conseguir todo lo que le pide.” “Yo no muero, entro en la vida.” Santa Teresita.