cabezal-vocacion2

La Pastoral Vocacional reúne en el servicio de un equipo a las diferentes vocaciones en la Iglesia: matrimonios, sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos permanentes, laicos consagrados. Ellos procuran animar la respuesta vocacional de cada integrante de la Iglesia para que con su vida y sus decisiones pueda concretar la vocación, el llamado que Dios ha sembrado en su corazón. Este Equipo quiere ayudar a que, fieles al Bautismo cada uno encuentre y viva la vocación que Dios le confía para alegría de Dios, felicidad de la persona y servicio a los hermanos; esta animación se realiza a través del trabajo en grupos, el ofrecimiento de retiros y la formación de quienes asumen esta tarea.

Tiene dos grandes dimensiones

A) Busca fomentar una Cultura Vocacional, promoviendo la vocación bautismal de todo creyente. Invitando a cada bautizado a vivir plenamente su vida y su misión, como camino de felicidad y santidad.
B) Ayuda a discernir los diferentes caminos de santidad en la Iglesia: la vida sacerdotal, la vida consagrada y la vida laical. En este último, se puede distinguir la vocación matrimonial, de diácono permanente o los diferentes ministerios laicales con que los laicos ofrecen su disponibilidad de tiempo y su servicio en la iglesia y en el mundo.
Para esto la pastoral vocacional ofrece a nivel nacional tres Módulos de formación de agentes de pastoral vocacional.
A nivel diocesano interactúa con la pastoral juvenil ofreciendo diversos retiros y/o experiencias de voluntariado, algunos ejemplos son: el retiro “Si conocieras el don de Dios”, SEM: soplo de esperanza Myriam, retiro Ignaciano, etc.
Además ofrece la disponibilidad de sus integrantes para ayudar al discernimiento personal de cada uno, a través del Acompañamiento personal.
La oración por las vocaciones es una de las herramientas principales de la pastoral vocacional.