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[Carlitos y Ana María] “La fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve”

Ana María Deleón y Carlos Cabrera (San José)

 

Entrevista: Tomás Puerto
facebook.com/tomasclaudio.puertobarcelo

Casi ni entro… un perro de buen tamaño me recibía. La dueña de casa con ternura decía, él, sale y vuelve cuando quiere”… Son vecinos de años, en la calle Colón, muy cerca de Larrañaga.

 “Pasa!!!… Carlitos se alegrará de verte”.

El pasillo nos lleva a la cocina.

Ubicados en una mesa redonda dejan escapar el relato de la sorpresa vivida con su hija Cecilia hace muy poquito. No fueron a “Santa Regina.” La ruta 11 los llevó a otro paisaje. Ana, decía….”Cuando tenemos al Señor, nos entra la serenidad, para contemplar en la naturaleza la belleza de Dios”… llegaban a  Piriápolis”.

Cada palabra, cada gesto, catequizaba el momento. Carlitos -su esposo-  la miraba con la ternura cincuentenaria de estar juntos, recordando que le había regalado una mantilla.

“Él, fue sacristán” agregaba Ana.

Sacristán, es la persona -laica o religiosa- que se encuentra a cargo de la sacristía y de la custodia de los objetos sagrados, asiste al sacerdote en las labores de cuidado y limpieza de la iglesia y es además el encargado de preparar todo lo necesario para la celebración de la misa.

Monseñor Ricardo Di Martino, Monseñor Baccino, Monseñor Herbé Seijas, padre Berardi, padre Agustín, Monseñor Palermo, Padre Toja, se fueron enumerando a medida que avanzaban los recuerdos. Ana, señaló con brillo en los ojos, el libro “Amigo, maestro y pescador: de Roberto Viola, SJ, con quien se formó para preparar las primeras comuniones.

Carlitos, cierra la rueda invitándome con un mate. El sol, se hace lugar cayendo sobre la mesa. Ilumina los colores verde y blanco, con una sonrisa de dos.  Una pelota caía desde los fondos, de la canchita de Universal.

Son niños –dijo Ana- apurando el recuerdo de Lucía Arnábal y las clases de catequesis, “recuerdo las caritas de la mayoría” me dijo.

“Yo”- dijo Carlos- levantándose a buscar más agua caliente  -recuerdo que desde que era así- indica con la mano por debajo de la altura de la mesa, estaba vinculado a la iglesia. Las cofradías reunían a los creyentes en torno a una advocación de Cristo, de la Virgen o de un santo. Eran muchísimas personas y por lo general muy adultas.

Ana, asintiendo con la cabeza, añadió, “la presencia en la Misa de sacerdotes de sotana, en los pasillos, leyendo el breviario, me llamaba mucho la atención”.

Breviario, es llamado Liturgia de las Horas, es un libro que reúne las oraciones, lecturas bíblicas y salmos que deben rezar los fieles en diferentes horas del día.

“Cuando iba con mamá a misa –adjuntó Ana-, me encantaba que la persona que estaba detrás mío, en la celebración, me arreglara la mantilla cuando se me corría,  a veces lo hacía intencionalmente para sentir ese mimo”.

Una mujer con velo muestra reverencia ante Dios, simboliza a la novia cubierta en la Iglesia y también se honra a sí misma ante Dios. Aunque la práctica se dejó de lado, en los últimos tiempos se ha visto un resurgimiento de esta tradición.

Muy cerca del mediodía. Un potecito con pasas de uva y arándanos daba un sabor distinto al momento de partir.

Ella aún sigue tejiendo. El tiempo maduro, no le hace  perder contacto con sus compañeros de siempre.

El timbre del teléfono, le anuncia que alguien está mejor por la intersección del Padre Pío.

Se miran. La fe no se limita a aceptar por válida la doctrina, sino por vivir de acuerdo a las enseñanzas.

Me voy, con el perfume de Ana y Carlitos que me dicen; “la buena fe y la lealtad: átalas a tu cuello. Escríbelas sobre la tabla de tu corazón, y hallarás favor y aprobación a los ojos de Dios y de los hombres”

Es una mezcla muy rica la de pasas de uva y arándanos…siempre hay algo para aprender……..

Los santos, son maestros espirituales de la devoción a la Eucaristía

Cada momento que uno dedica a Jesús profundiza nuestra unión con Él y le imprime al alma un aspecto más eternamente glorioso y hermoso en el Cielo, que nos ayudará a alcanzar una paz duradera en la tierra.”